Nos embarcamos en un nuevo desafío: el Proyecto Huemul, un esfuerzo binacional impulsado por Fundación Huilo Huilo (Chile) y el Parque Nacional Lanín que busca conservar y recuperar el hábitat del huemul, una de las especies más amenazadas de la Patagonia.
Hace más de 30 años que el huemul no habita en la Patagonia Norte de Argentina. En nuestro país, la especie no se registra de forma estable desde la década de 1990 y fue declarada Monumento Natural Nacional (Ley N.º 24.702), la máxima categoría de protección legal. Actualmente, se encuentra en peligro de extinción a nivel nacional e internacional. La drástica reducción de sus poblaciones se debe principalmente al impacto humano, la fragmentación de los ecosistemas y la pérdida progresiva del bosque nativo.
Sin embargo, una nueva oportunidad comienza a tomar forma.
Desde 2005, Fundación Huilo Huilo (Chile), parte de la Reserva Biológica Huilo Huilo, desarrolla un proyecto de conservación que logró reintroducir huemules en la naturaleza. Algunos ejemplares, como Newenche, incluso cruzaron la cordillera, abriendo un escenario inédito para su regreso al noroeste patagónico y demostrando que la recuperación de la especie es posible.
Ahora, un esfuerzo binacional impulsado junto al Parque Nacional Lanín busca conservar y restaurar el hábitat del huemul, una de las especies más amenazadas de la Patagonia.
El huemul es una especie clave para el equilibrio ecológico: regula la vegetación mediante el ramoneo, favorece la regeneración natural del bosque y mantiene abiertos corredores naturales. También actúa como bioindicador de la salud del ecosistema y como especie paraguas: protegerlo implica conservar una red de especies y procesos asociados.
En este contexto, Amigos de la Patagonia se suma al Proyecto Huemul como actor clave para sensibilizar a la población sobre su importancia, fortalecer los ecosistemas y las comunidades y generar las condiciones reales para que el huemul vuelva a habitar estos territorios.
La restauración del hábitat del huemul no solo busca el regreso de esta especie emblemática, sino que también beneficia a muchas otras especies del bosque andino patagónico, como el pudú (Pudu puda), el ciervo más pequeño del mundo y símbolo de nuestra organización.
El huemul es una especie paraguas: su presencia indica ecosistemas sanos, bosques conectados y biodiversidad en equilibrio. Protegerlo es proteger la trama completa de la vida patagónica.
Restaurar el bosque andino patagónico es mucho más que plantar árboles.
Es reconstruir ecosistemas, reconectar territorios y devolverle espacio a la vida silvestre.
Hoy, el regreso del huemul al Parque Nacional Lanín es una posibilidad real y un paso más en la restauración de nuestros bosques andino patagónicos.
Es un hito para nuestra organización, como primer proyecto de conservación de fauna. Es también una invitación a la comunidad para aprender juntos sobre este emblema natural y trabajar entre todos en pos de su recuperación.
Comienza un nuevo capítulo. ¡Bienvenido, huemul!
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¡Gracias Rogers Yunge por las fotos
