Restaurando un bosque por años

Las 10.000 araucarias que plantamos este otoño al pie del volcán Lanín son parte de una historia mucho más larga. Desde 2020 Amigos de la Patagonia trabaja junto al Parque Nacional Lanín (PNL) en la restauración del bosque de pewen (Araucaria araucana), uno de los ecosistemas más emblemáticos de la Patagonia Norte y hogar de una especie clasificada como En Peligro por la Lista Roja de la UICN.

A lo largo de estos años, la alianza fue creciendo y sumando nuevos actores: comunidades locales, voluntarios, empresas y donantes que acompañan las distintas etapas del proceso. Juntos, desarrollamos las acciones de restauración, impulsamos el fortalecimiento de viveros locales, que producen los plantines y generan trabajo en las comunidades y sensibilizamos sobre la importancia de estos bosques.

El trabajo se desarrolla en el marco del Proyecto Pewen, una iniciativa de conservación liderada por el Parque Nacional Lanín, con el acompañamiento de Amigos de la Patagonia y su programa Hacemos Bosque, la Corporación Interestadual Pulmarí, el Consejo Zonal Pewenche, la Asociación Pro Patagonia y la Dirección de Bosques Nativos de Neuquén.

Primera etapa: restaurar el bosque de Ñorquinco (2020–2025)

En 2020 comenzamos el primer gran desafío en el área del Lago Ñorquinco. Este bosque de araucarias había sido severamente afectado por incendios en 2013 en un contexto de sequía extrema, lo que provocó una mortandad inusual de ejemplares y alteró su dinámica natural.

Durante cinco años plantamos más de 40.000 araucarias en aproximadamente 100 hectáreas. La comunidad nos abrazó y la Escuela 72 Lonco Mula fue nuestro hogar, la misma que recibió en su momento a los brigadistas que combatieron el fuego. Llevamos adelante 13 campañas de plantación donde, junto a diferentes grupos de voluntarios plantamos con sol, con nieve y lluvia, en un ecosistema de cuento, con araucarias incineradas pero erguidas y nuevos rebrotes animándose. 

Hoy, gracias al trabajo colectivo, el bosque comenzó una etapa de monitoreo para evaluar cómo se desenvuelve en el futuro. Es uno de los momentos más importantes de cualquier proceso de restauración. Después de años de trabajo, el bosque comienza a responder y ya no necesita de nuestra intervención directa. Ahora es tiempo de observar, aprender y dejar que siga su curso.

Cada temporada en Ñorquinco dejó aprendizajes y formas de hacer que hoy nos permiten seguir avanzando hacia nuevos desafíos. ¡Ya te extrañamos, Ñorquinco! Pero estamos felices de saber que evolucionás favorablemente.

Un nuevo paso: Arroyo Correntoso (2026)

En 2026 iniciamos la segunda etapa del Proyecto Pewen en la ribera del arroyo Correntoso, al pie del volcán Lanín.

Hace más de quince años, en 2009, un gran incendio afectó cerca de 3.000 hectáreas de bosques y ambientes naturales en esta zona. Cipreses, lengas, ñires, pastizales y vegas quedaron marcados por uno de los eventos más duros para el ecosistema del pewen. En algunos sectores, el impacto fue casi total.

 

El área donde comenzamos a trabajar es un bosque de ribera de enorme valor ecológico. Estos ambientes protegen los cursos de agua, estabilizan las orillas, disminuyen la erosión y ayudan a mantener el equilibrio natural del territorio. Restaurar este bosque es también cuidar el agua y reconstruir un corredor biológico clave para la flora y la fauna nativa de la región.

Después de años de estudios y monitoreos, los equipos técnicos del Parque Nacional Lanín determinaron que era el momento adecuado para acompañar la recuperación del ecosistema mediante nuevas plantaciones. Así es que, este otoño, más de 350 personas volvieron a reunirse para poner las manos en la tierra.

Restaurar no es lo mismo que reforestar

Muchas veces se habla de “reforestar” como sinónimo de plantar árboles. En nuestro caso, hablamos de restauración ecológica. La diferencia es clave.

Reforestar puede consistir en plantar árboles en un área determinada. Restaurar, en cambio, implica recuperar un ecosistema completo, con su biodiversidad, sus funciones y sus dinámicas naturales.

Por eso, no siempre se planta inmediatamente después de un incendio. Antes de intervenir, los equipos técnicos estudian durante años cómo responde el bosque y evalúan cuál es la mejor estrategia.

A veces, la mejor decisión es no plantar y permitir que el bosque se regenere por sí solo. En otros casos, como en los sitios donde trabajamos, acompañar la recuperación mediante plantaciones de especies nativas se vuelve una herramienta fundamental.

¿Qué es Hacemos Bosque?

Hacemos Bosque es el programa de restauración ecológica de Amigos de la Patagonia. Nació en 2017 con el objetivo de acompañar parques y reservas en la recuperación de bosques nativos afectados por incendios, a través de plantaciones comunitarias, educación ambiental y trabajo en territorio.

Hoy, junto a voluntarios, empresas y aliados estratégicos, ya hemos plantado más de 68.000 árboles nativos en distintos puntos de la Patagonia. Como vemos, la restauración es un trabajo de largo plazo. Cada plantín que llega al bosque es el resultado de años de planificación, conocimiento y compromiso colectivo.

Gracias nuevamente a todas las personas que se sumaron a poner las manos en la tierra este otoño. Ver como ha ido creciendo este proyecto nos llega de orgullo y emoción. ¡Seguimos!

Solos plantamos árboles. Juntos hacemos bosque.

Otras plantaciones

Desde el 2018 realizamos plantaciones en distintos puntos de la Patagonia y en apoyo a la Reserva Natural Pilar.

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